Calamares rellenos
(para
cuatro personas)
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8
calamares medianos |
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4
lonchas de jamón york picado |
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1
taza de miga de pan remojada en
leche |
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2
yemas de huevo |
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1
copa de vino blanco seco |
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1
bote mediano de salsa de tomate
natural |
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1
cebolla grande o dos medianas |
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Harina |
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Pimienta |
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Sal |
Preparacion
Mezclar el jamón
york con la miga de
pan y la yema de
huevo. Salpimentar.
Limpiar bien los calamares, rellenarlos
con la mezcla anterior (no demasiado, al
cocer el calamar encoge... y la mezcla
no), colocarles los tentáculos "en su
sitio" y atravesarlos con un palillo
para cerrarlos. Enharinarlos.
En
una cazuela, sofreír la cebolla muy
picada sin dejar que se dore. Cuando
esté, colocar encima los calamares
rellenos y pasados por harina, regarlos
con el vino y dejar hacer unos diez
minutos, tapados, a fuego bajo. Añadir
la salsa de tomate, salpimentar y dejar
que se terminen de hacer. El tiempo
depende de la calidad de los calamares,
va desde diez minutos a media hora. Para
saber si están, torturar a los bichos un
poco pinchándolos con un cuchillo.

Rollo de Bonito
Nota importante:
Las cantidades que damos para
este plato son DESMESURADAS, para unas diez-doce personas. ¿El
motivo? Es un plato algo trabajoso de hacer (nótese que no hemos
dicho complicado, sólo trabajoso), y que además está de fábula,
y que para más señas se congela de maravilla, así que vale la
pena hacerlo a lo bestia cuando el bonito está de
temporada, y guardar en el congelador varias
raciones con su salsita para momentos de apuro o de nostalgia.
INGREDIENTES
-
1'5 kgs. de
bonito
-
1 kg. de tomates rojos, maduros
-
3/4 de kg. de cebollas
-
6 huevos
-
2 pimientos rojos
-
200 gr. de jamón curado, en lonchas no
muy finas
-
2 ajos
-
harina
-
perejil
-
pan rallado
-
aceite de oliva abundante
-
sal
PREPARACIÓN
Desmigar el bonito,
quitándole muy bien las espinas y la piel. Mezclarlo con los ajos bien
picados y con el perejil. Añadir el jamón picado menudito y salar al gusto.
Hervir dos huevos,
picarlos y agregarlos a la mezcla anterior. Después, añadir tres huevos
crudos y remover muy bien para formar una pasta más o menos homogénea. Ir
echando el pan rallado que admita hasta tener una masa trabajable, con la
textura de la que se utiliza para hacer albóndigas.
Dividir la masa en tres
partes y formar una supercroqueta con cada una de ellas; pasarlas por harina
y huevo batido, freírlas en el aceite hasta que cojan color por todos lados,
y reservar.
Retirar buena parte del
aceite (sólo tiene que quedar lo justo para recubrir el fondo de la cazuela,
que por cierto más vale que sea grande...) y dorar en el que quede la
cebolla, bien picadita. Cuando empiece a estar blanda, añadir los tomates
picados y los pimientos cortados en trozos, sin las semillas. Si se quiere,
añadir en este momento un chorrito de vino blanco seco.
Dejar hacer hasta que los
ingredientes estén blandos. Después, pasar la salsa por la batidora hasta
que quede bien amalgamada, sin tropezones. Colocar en ella los rollos de
bonito y dejar hacer a fuego lento cosa de media hora.
El rollo de bonito no se
debe cortar en caliente, bajo riesgo de armar un puré de lo menos vistoso.
Es mejor esperar a que se entibie, dividirlo en tajadas y servirlas en la
salsa, que ésa sí debe estar bien caliente.
Añadir un par de cubitos
de caldo de pescado o pollo a la salsa mientras se hace, para que quede más
sabrosa; probar el punto de acidez, por si hace falta añadirle una
cucharadita de azúcar; y, aunque parezca una blasfemia, echar una buena
cucharada de tomate "de bote" para que tenga mejor color.

Salmon
INGREDIENTES
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4 buenas rodajas de salmón
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2 patatas grandes
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1 cebolla mediana
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1 pimiento verde
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2 tomates
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aceite, pimienta y sal
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1 copa de vino blanco seco
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2
dientes de ajo |
PREPARACIÓN:
Pelar las
patatas, cortarlas en rodajas como para tortilla, y freírlas
sin que tomen demasiado color.
Aparte,
cortar en rodajas también la cebolla y el pimiento, y freír
ambas cosas hasta que queden blandas (¡pero cada una por su
lado!)
Precalentar
el horno. Untar de aceite una fuente y colocar en el fondo
las patatas fritas, encima la cebolla, luego el pimiento y,
por último, los tomates cortados en rodajas. Colocar sobre
este lecho las rodajas de salmón debidamente salpimentadas
(¿no habíamos dicho antes que había que salpimentarlas? Uy,
perdón), y espolvorear por encima el ajo y el perejil muy
picaditos.
Introducir
en el horno bien caliente cinco minutos. Pasado este tiempo,
regar con la copita de vino y dejar entre cinco y diez
minutos más, según cómo guste el salmón. Pero, consejo...
cuando más crudo, más jugoso...