Tany
El lacón con grelos
Paletilla de cordero al horno
Berengenas rellenas
Pollo con ajos
Pollo con Almendras
Solomillo
Paletilla de Cordero(otra forma)
Pollo con Ajos
INGREDIENTES:
Cuatro medias pechugas de pollo, sin piel ni huesos, en filetes gruesos Una cabeza de ajos, separados y sin pelar Una cucharada de tomillo fresco, picado (o media de tomillo seco) Media cucharada de romero fresco, picado (o media de romero seco) Pimienta Sal PREPARACIÓN: En una cazuela grande, calentar el aceite y cocer los ajos a fuego medio-bajo, durante cinco o siete minutos, para que empiecen a ablandarse pero sin quemarse. Es mejor hacerlo con la cazuela tapada. Salpimentar las pechugas de pollo y condimentarlas con las hierbas. Destapar la cazuela, mover los ajos hacia el borde, poner el pollo y cocinarlo durante cosa de tres minutos por cada lado, o hasta que esté hecho. A tener en cuenta: los ajos siguen ahí dentro, no nos olvidemos de ellos, que el ajo quemado sabe a rayos. Sacar los filetes de pollo y los ajos, pelar estos últimos y aplastarlos con un tenedor hasta obtener una pasta que sabe de vicio. Untar con ella las pechugas, salpicar con parte del aceite de la cazuela, y a la mesa. Pollo con almendras
Cuatro medias pechugas de pollo, sin piel ni huesos, en filetes gruesos
Una cabeza de ajos, separados y sin pelar
Una cucharada de tomillo fresco, picado (o media de tomillo seco)
Media cucharada de romero fresco, picado (o media de romero seco)
Pimienta
Sal
PREPARACIÓN:
En una cazuela grande, calentar el aceite y cocer los ajos a fuego medio-bajo, durante cinco o siete minutos, para que empiecen a ablandarse pero sin quemarse. Es mejor hacerlo con la cazuela tapada.
Salpimentar las pechugas de pollo y condimentarlas con las hierbas.
Destapar la cazuela, mover los ajos hacia el borde, poner el pollo y cocinarlo durante cosa de tres minutos por cada lado, o hasta que esté hecho. A tener en cuenta: los ajos siguen ahí dentro, no nos olvidemos de ellos, que el ajo quemado sabe a rayos.
Sacar los filetes de pollo y los ajos, pelar estos últimos y aplastarlos con un tenedor hasta obtener una pasta que sabe de vicio. Untar con ella las pechugas, salpicar con parte del aceite de la cazuela, y a la mesa.
Pollo con almendras
Dos pechugas de pollo (cuatro mitades, más o menos medio kilo)
Una rama de apio, sólo lo blanco
Una cebolla
50 gr. de almendras tostadas
Una cucharada de harina de maíz refinada (Maicena)
Una cucharada de salsa Worcester
1 vaso de caldo (puede hacerse con medio de cubito)
Tres cucharadas de aceite de oliva
PREPARACIÓN: Picar menuda la cebolla y lo blanco del apio. Lo verde del apio vale para añadirlo a una ensalada si está tierno, para hacer caldo si está más duro, o para ensayar lanzamientos de tres puntos con el cubo de la basura si está medio pocho. Rehogarlo en una cazuela con el aceite y, cuando empiece a coger color, añadir buena parte de las almendras picadas y cuatro o cinco cucharadas de caldo, salpimentar y dejar hacer a fuego lento unos cinco minutos. Mientras, cortar las pechugas en tiras largas y gruesas (no olvidarse de ir dando vueltas mientras a la cebolla y el apio). Aparte, mezclar en un cuenco la Maicena, el whisky, la salsa Worcester (como la lea & Perrins) y unas cuantas cucharadas de caldo más. Pasar las pechugas a la cazuela de la verdura y remover con suavidad para que no se peguen (eso sucedería si no las removemos) y no se rompan (eso pasaría si las removemos con un exceso de entusiasmo). En cuanto empiecen a tomar pelín de color, añadir la mezcla del cuenco y dar unas vueltas. Hay que estar atentos con el resto del caldo a mano, porque espesará enseguida, y será el momento de añadirlo a no ser que queramos un puré repugnante. Rectificar de sal y pimienta y dejar hacer cuatro minutillos más o menos, hasta que las pechugas estén. Servir espolvoreadas con el resto de las almendras picadas.
Picar menuda la cebolla y lo blanco del apio. Lo verde del apio vale para añadirlo a una ensalada si está tierno, para hacer caldo si está más duro, o para ensayar lanzamientos de tres puntos con el cubo de la basura si está medio pocho. Rehogarlo en una cazuela con el aceite y, cuando empiece a coger color, añadir buena parte de las almendras picadas y cuatro o cinco cucharadas de caldo, salpimentar y dejar hacer a fuego lento unos cinco minutos.
Mientras, cortar las pechugas en tiras largas y gruesas (no olvidarse de ir dando vueltas mientras a la cebolla y el apio). Aparte, mezclar en un cuenco la Maicena, el whisky, la salsa Worcester (como la lea & Perrins) y unas cuantas cucharadas de caldo más.
Pasar las pechugas a la cazuela de la verdura y remover con suavidad para que no se peguen (eso sucedería si no las removemos) y no se rompan (eso pasaría si las removemos con un exceso de entusiasmo). En cuanto empiecen a tomar pelín de color, añadir la mezcla del cuenco y dar unas vueltas. Hay que estar atentos con el resto del caldo a mano, porque espesará enseguida, y será el momento de añadirlo a no ser que queramos un puré repugnante. Rectificar de sal y pimienta y dejar hacer cuatro minutillos más o menos, hasta que las pechugas estén.
Servir espolvoreadas con el resto de las almendras picadas.
Paletilla de cordero
Una paletilla de cordero
4 patatas medianas
4 dientes de ajo
3 cucharadas de manteca de cerdo
1 cebolla pequeña
2 pimientitas de cayena secas (o cualquier picante)
2 hojas de laurel
Un buen pellizco de tomillo o romeroro
aceite
pimienta y sal
PREPARACIÓN: Dejar la manteca a temperatura ambiente para que se ablande bien, y mezclar con tres dientes de ajo picados y el tomillo o romero. Aparte, salpimentar la paletilla de cordero y luego untar bien con esta mezcla. Si es el día de antes, mejor que mejor. Lavar bien las patatas con su piel, cortarlas en cuatro trozos, rociarlas con aceite y salarlas. Colocarlas junto con la paletilla en una fuente que pueda ir al horno... ¿tienes una de barro? ¿No? Lástima, es lo que manda la tradición, pero en fin, cualquiera vale. No, mejor dicho, cualquiera no: las metálicas están prohibidas. Precalentar el horno y meter la paletilla veinte minutos. Mientras, en un cacito, poner a hervir un vaso de agua con la cebolla, el laurel, el ajo restante aplastado, las pimientas de cayena, un poco de sal y pimienta. Transcurridos esos veinte minutos de que hablábamos antes, sacar la fuente del horno, dar la vuelta a la paletilla y a las patatas, rociar con el caldito ese que hemos preparado (previamente colado, no seas cochin@) y volver a meter en el horno veinte o veinticinco minutos más. Pistas: el tiempo de asado depende a) del tamaño de la paletilla, y b) del punto que le quieras dar. Personalmente, opino que el cordero demasiado hecho es repugnante. Otra: si ves que el asado no se dora suficiente, antes de que acabe el tiempo dale un chute de grill. Por el contrario, si se dora en exceso (léase, si empiza a quemarse), cúbrelo con papel de aluminio y sigue asando como si tal cosa.
Dejar la manteca a temperatura ambiente para que se ablande bien, y mezclar con tres dientes de ajo picados y el tomillo o romero. Aparte, salpimentar la paletilla de cordero y luego untar bien con esta mezcla. Si es el día de antes, mejor que mejor.
Lavar bien las patatas con su piel, cortarlas en cuatro trozos, rociarlas con aceite y salarlas. Colocarlas junto con la paletilla en una fuente que pueda ir al horno... ¿tienes una de barro? ¿No? Lástima, es lo que manda la tradición, pero en fin, cualquiera vale. No, mejor dicho, cualquiera no: las metálicas están prohibidas.
Precalentar el horno y meter la paletilla veinte minutos. Mientras, en un cacito, poner a hervir un vaso de agua con la cebolla, el laurel, el ajo restante aplastado, las pimientas de cayena, un poco de sal y pimienta.
Transcurridos esos veinte minutos de que hablábamos antes, sacar la fuente del horno, dar la vuelta a la paletilla y a las patatas, rociar con el caldito ese que hemos preparado (previamente colado, no seas cochin@) y volver a meter en el horno veinte o veinticinco minutos más.
Pistas: el tiempo de asado depende a) del tamaño de la paletilla, y b) del punto que le quieras dar. Personalmente, opino que el cordero demasiado hecho es repugnante. Otra: si ves que el asado no se dora suficiente, antes de que acabe el tiempo dale un chute de grill. Por el contrario, si se dora en exceso (léase, si empiza a quemarse), cúbrelo con papel de aluminio y sigue asando como si tal cosa.
INGREDIENTES
2 solomillos de cerdo
1 Kg. de cebollas
1 vaso de vino oloroso
Aceite de oliva
Azucar
Pimienta negra
Ajo
Preparación
Limpiar bien los solomillos. Cuando la cebolla esté hecha, poner los solomillos enteros en una sartén con un poquito de aceite de oliva y los vamos haciendo durante ocho o diez minutos, dándoles vueltas. Los sazonamos y añadimos pimienta negra molida.
Cortar los solomillos en filetes de medio centímetro de grosor, los ponemos en el plato encima de la cebolla confitada, y adornamos con un tomatito abierto.
Picar las cebollas muy finas, y freír en aceite de oliva a fuego muy lento, moviendo con frecuencia para que no se peguen. Mantener el fuego bajo y añadir poco a poco el vino junto con dos cucharadas soperas de azúcar hasta que la cebolla esté blanca y sin dejar que se seque.
Lacón con grelos
Ingredientes para 6 personas
1 kilo de lacón salado. 300 gramos de careta (carrillada) de cerdo. 300 gramos de oreja de cerdo salada. 1/2 kilo de chorizo gallego. 1 y 1/2 kilos de grelos. 6 patatas grandes Sal al gusto.
En un recipiente con abundante agua colocar el lacón 24 horas antes e ir cambiando el agua cada 6 horas, para que quede bien desalado. Lavar los grelos, cortarlos a trozos y hervirlos durante 5 minutos en agua con sal, para que pierdan su sabor amargo. Una vez hervidos escurrirlos bien. Pelar las patatas y cortarlas en trozos grandes. Poner al fuego una marmita u olla alta con unos 3 litros de agua y echar el lacón, la careta, la oreja y los chorizos, cuando empece a hervir, bajar el fuego y dejar cocer a fuego lento. Cuando lleven cociendo aproximadamente 1 hora, rectificar de sal y añadir los grelos y las patatas y dejar cocer, siempre a fuego lento, otra 1/2 hora. Cuando todo esté bien cocido, rectificar de sal, apartar la olla del fuego y dejar reposar unos 15 minutos. Antes de servir, trocear la careta, el lacón, la oreja y los chorizos para que a todos les toquen partes iguales.
otra forma
2 paletillas de cordero lechal. 1 vaso de aceite de oliva. 1/2 vaso de vinagre de vino. 3 dientes de ajo. 2 hojas de laurel. Sal.
Encender el horno y esperar hasta que alcance los 200º. Cortar las paletillas en dos o tres trozos, con cortes profundos que rompan el hueso, pero sin que se separen totalmente los trozos. En una cazuela de barro o en una bandeja honda del propio horno, se colocan las paletillas y se echa agua hasta que casi las cubra y sal. Dejar en el horno hasta que la carne esté tierna, vigilando que no se quede seca y de vez en cuando, con una cuchara, ir regando la carne, con el agua y la grasa que se irá depositando en el fondo. En un mortero majar los ajos y el laurel troceado, mezclándolo todo con el aceite y el vinagre. Verter esta mezcla sobre las paletillas y mantenerlas en el horno durante 15 ó 20 minutos.
Berenjenas rellenas
6 berenjenas de tamaño mediano. 600 gramos de carne de ternera picada. 6 cucharadas soperas de tomate natural triturado. 1/2 vaso de leche. 1 cebolla grande. 1 diente de ajo. 2 cucharadas soperas de harina de trigo. 1/2 vaso de aceite de oliva. Ralladura de nuez moscada. Sal al gusto. Queso rallado.
Cortar las berenjenas longitudinalmente, en dos mitades iguales. Vaciar el interior, sin apurar, cuidando de que no se rompa la piel. Reservar la pulpa y freír la parte exterior en abundante aceite, hasta que estén bien fritas. Yo las pongo en la sartén de dos en dos, para controlarlas mejor. Una vez fritas sacar y colocar en una fuente, con la piel hacia abajo.
El relleno
Poner una sartén al fuego con el aceite, echar la cebolla y el ajo finamente picados y añadir el interior de las berenjenas bien troceado, se remueve todo bien y se deja en la sartén tapada y a fuego lento, hasta que todo esté bien tierno. Añadir la carne picada y remover todo, mezclándolo bien con una espátula o con la cuchara de palo. Entonces se echa la harina y a continuación la leche, mezclándolo todo bien. Por último se añade el tomate, la nuez moscada y la sal, dándole una cuantas vueltas con la cuchara de palo hasta que quede una especie de pasta. Entonces apartar y para que quede mas uniforme se le da un "golpe de batidora", meter y sacar rápidamente el brazo de la batidora, para que no quede como una papilla homogénea, sino como una pasta granulosa.
Las berenjenas rellenas
Con una cuchara, rellenar las pieles fritas de las berenjenas con la pasta, de forma que queden bien colmadas e irlas colocando en una fuente, entonces echar el queso rallado por encima, colocar la fuente en el horno y gratinar.
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